¿Quién no sintió miedo alguna vez con la primera vacuna? Seguramente la mayoría, o quizás algunos todavía les temen, ¿pero por qué? Muchos dirán que por las jeringas, herramientas que también son muy utilizadas en Medicina Veterinaria, y que sirven para vacunar, tomar muestras de sangre, introducir sustancias al organismo por medio de inyecciones, etc. Pero en un comienzo no eran lo que son hoy. Como en un principio se necesitaban introducir sustancias al organismo para evitar o disminuir los dolores de los pacientes, se emplearon varios mecanismos, hasta que Alexander Woods logró el objetivo de introducir drogas terapéuticas mediante una aguja hueca a la sangre, en el año 1853. Aunque también en esa fecha el cirujano Charles Pravaz de Lyon diseñó una jeringa similar.Hoy en día
existe una amplia gama de jeringas para distintos usos, sobre todo en Medicina Veterinaria, ya que al trabajar con distintas especies animales, las necesidades van a variar, de acuerdo al grosor de la piel, especie animal, numero de animales a tratar, en fin, por lo que existen las jeringas de plástico, desechables, reutilizables, de metal, semi automáticas, entre otras. Concluyendo que el uso de esta herramienta, teniendo las precauciones necesarias es muy beneficiosa para la profesión.
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